¿Para qué sirve un seguro de vida cuando firmo una hipoteca?

Muchos expertos del sector asegurador opinan que si se cambiase de nombre a este producto, se vendería mucho más por la importancia de lo que asegura, a las personas que más quieres.

Vender o comprar un seguro de vida puede resultar incómodo, ya que a nadie le gusta imaginarse el momento en que su vida termine, por lo que las respuestas al ofrecimiento suelen ser variopintas del tipo : “…todavía no tengo pensado abandonar este mundo, soy una persona joven con mucha salud o no quiero que nadie se enriquezca cuando yo no esté…”

En realidad no se trata de hacer rico a nadie sino de proteger lo más valioso de tu vida.

¿Por qué es necesario un seguro de vida?

Pensemos por un momento que ocurriría en nuestro núcleo familiar si nosotros faltásemos en casa de un día para otro, es decir, si ya no se pudiese contar con los ingresos que aportamos cada mes. ¿Podría nuestro cónyuge o pareja mantener el mismo nivel de vida y soportar las cargas de los hijos si los hubiese?

Esta es la gran pregunta que debemos hacernos…

Seguramente todos conocemos casos cercanos de personas que han faltado de sus hogares de forma repentina y sus seres más queridos han sufrido las consecuencias enfrentándose a situaciones tan desagradables como la pérdida de la vivienda o la imposibilidad de afrontar los gastos por estudios de los hijos.

Algo realmente triste teniendo en cuenta que estamos hablando de las personas mas importantes de nuestra vida y de nuestro hogar

¿Quién debe hacerse un seguro de vida?

Existen personas que piensan que solo debería realizar un seguro de vida la persona que aporta los mayores ingresos en casa, sin embargo este es un error muy común.

 

Pensemos en un caso concreto…

Un matrimonio en el que tan solo uno de los miembros trabaja fuera del hogar mientras que el otro se queda al cuidado de los hijos. Muchos dirían que tan solo el que recibe ingresos externos debería hacerse un seguro de vida, sin embargo, están equivocados.

Evidentemente si la persona que falta es el que aporta los recursos económicos, será muy duro para el cónyuge salir a buscar trabajo y a su vez seguir al cuidado de los menores, pero será también igual de duro que el que trabaja tenga que seguir haciéndolo y a s vez ocuparse del cuidado y bienestar de los pequeños.

¿Y si no tengo hijos o personas a mi cargo?

Pues la respuesta sigue siendo la misma, también es conveniente contratar un seguro de vida ya que imaginemos una persona que no tiene descendencia pero que es dueño de una empresa que ha levantado con todo su esfuerzo a lo largo de su vida. ¿No querrá este individuo que una persona de su confianza y cariño continue con lo que ha sido el proyecto de su vida? Pues seguramente si.

¿Y si se trata de alguien sin patrimonio propio?

Pues seguramente en este caso también la respuesta sería afirmativa, ya que nos nos podemos olvidar de que las deudas también se heredan, por lo que si esta persona fallece, aunque no cuente con bienes inmuebles de su propiedad, es muy probable que tenga algún préstamo o crédito al que sus herederos legales tendrán que hacer frente.

Por tanto la respuesta a la pregunta del titular es que todo el mundo que tenga responsabilidades a su cargo sean familiares o económicas debería contar con un seguro de vida.

Motivos por los que contratar una seguro de vida

  • Proteger a la unidad familiar en caso de falta del asegurado
  • Asegurar suficientes ingresos para completar la educación de los hijos
  • Recibir una cantidad de dinero en caso de invalidez, accidente o enfermedad
  • Pagar gastos derivados del fallecimiento del asegurado
  • Hacer frente a deudas y créditos del asegurado

¿A Cuántas personas puedo poner de beneficiario?

A todas cuantas se quieran. Los seguros de vida pueden ser individuales o colectivos, esto quiere decir que en los primeros existe un único asegurado y en los segundo se cubre a un número determinado de personas pero en una sola póliza.
Los beneficiarios del seguro no tiene porqué ser familiares, pueden ser terceras personas ajenas al núcleo familiar y pueden cambiarse todas las veces que el tomador del seguro desee.
No nos olvidemos de que un seguro de vida es un bien muy valioso que suele suponer una cantidad importante, por tanto no está de más incluirla en el testamento en caso de tenerlo.

¿Qué compañía aseguradora elegir? Asesórate

El mercado asegurador es uno de los más competitivos y conservador, aunque con la llegada de las nuevas tecnologías este sector también se ha revolucionado y ya se están comenzando a crear productos online con todas las comodidades para los asegurados cool la firma electrónica y otra serie de características que evitan desplazamientos.
El Asesoramiento profesional es básico a la hora de contratar cualquier seguro, pero más si se trata de una póliza de vida que al fin y al cabo es una garantía que protegerá lo que más quieres.

¿Te ha quedado alguna duda? Consúltenos sin compromiso

 

Diana Pardo

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